Estoy analizando los escritos de Pablo y viendo su aplicación práctica para nosotros hoy en día. Esta es la primera de cuatro entradas que darán un resumen personal del libro de Filipenses, espero obtener sus retroalimentaciones de vuelta.
Aquí les dejo con mis notas personales del capítulo 1 del libro de Filipenses.
Pablo en su carta a filipos nos deja grandes verdades, las cuales si las aplicáramos en nuestra vida tendríamos una mejor imagen de la forma de trabajo de Dios.
- Somos instrumentos por medio de los cuales Dios manifiesta su poder, siendo la vida cristiana un proceso que se trabaja en el día a día (no pasan las cosas por arte de magia).
- Existen dos cualidades necesarias para discernir entre lo bueno y lo malo: El conocimiento y el buen juicio.
- Todas las contrariedades que presenta el diario vivir (a la percepción de Pablo) son oportunidades para el avance del evangelio.
- El estilo de vida de un cristiano debe ser evidente tanto en situaciones buenas, como en las malas.
- Tener una vida de acuerdo a los lineamientos ordenados por Dios, hacen de nosotros ejemplos a seguir.
- Al igual que en las películas, en los caminos de la fe nos encontramos con los buenos y los malos cristianos. La forma planteada por pablo para reconocerlos es la siguiente:
- Los discípulos verdaderos (los buenos) son movidos por amor.
- Los discípulos falsos (los malos) son movidos por la ambición personal.
- No importa lo malintencionado que esté el discípulo, aun así, el evangelio es predicado. Fil.1:18.
- Todo lo que pasa en nuestro cuerpo, debe tener la finalidad de exaltar a Dios.
- Pablo creía que si moría estaría en un mejor lugar, pero si permanecía aquí predicando, su tarea seria más productiva, siendo esta misión más importante que su bienestar.
- El maestro debe buscar el bienestar del discípulo.
- Debemos comportarnos de una manera digna de llevar el nombre de cristianos.
- Dar ejemplo con nuestra vida, es la mejor forma de enseñar.
- Sufrir por Jesús, es una tarea delegada a nosotros. Fil.1:29.
